La Robótica Educativa

En el proceso evolutivo de la educaci√≥n uno de los momentos m√°s importantes se dio en el siglo XIX cuando diferentes acercamientos proponen el cambio del paradigma de educaci√≥n pasiva que hasta ese entonces reg√≠a. En ese modelo hay dos papeles, el pasivo y el activo, que se asignan al estudiante y al profesor, respectivamente. All√≠, se toma al conocimiento como un fluido que se transfiere desde su fuente (profesor) hasta su destino (aprendiz). A√Īos despu√©s, en el siglo XX, dos de los principales logros fueron la teor√≠a constructivista del psic√≥logo suizo Jean Piaget y la pedagog√≠a del construccionismo desarrollada por el matem√°tico sudafricano Seymour Papert. El primero afirma que el conocimiento no se transmite sino que se construye, es decir, se crea activamente en la mente del aprendiz. El construccionismo tambi√©n afirma lo mismo, pero que adem√°s, es necesario para alcanzar esto que el individuo construya algo tangible, un elemento fuera de su mente, que adem√°s tenga un significado personal para √©l. √Čsta √ļltima pedagog√≠a fue en la que se basa muchos de los principales desarrollos en rob√≥tica educativa.

La rob√≥tica educativa es propicia para apoyar habilidades productivas, creativas, digitales y comunicativas; y se convierte en un motor para la innovaci√≥n cuando produce cambios en las personas, en las ideas y actitudes, en las relaciones, modos de actuar y pensar de los estudiantes y educadores (Pozo, 2005). Si esos cambios son visibles en la pr√°ctica cotidiana, entonces estamos ante una innovaci√≥n porque la rob√≥tica habr√° transcendido sus intuiciones y se reflejar√° en sus acciones y producto (Z√ļ√Īiga, 2006).